Beatriz Armendáriz y Jonathan Morduch, <em>La economía de las microfinanzas</em>, México, Fondo de Cultura Económica y el Centro de Investigación y Docencia Económicas, 2011, 484 pp.

Las microfinanzas son entendidas como la provisión de servicios financieros -ahorro, crédito, transacciones y seguros- en pequeña escala a segmentos de menor ingreso de la población, generalmente sin acceso o con acceso parcial a los servicios bancarios tradicionales. Si bien se trata de un asunto ya añejo en la historia, en el pasado decenio y medio se ha constituido a lo largo del mundo como una revolución financiera, principalmente en países en desarrollo. Por ello, el tema de las microfinanzas ha acaparado mucha atención desde hace ya varios años por parte de distintos ámbitos de las ciencias sociales. En el caso de las microfinanzas en México hay más de 1 300 estudios del tema o que de alguna manera se relacionan con éste, en un principio provenientes de la sociología y la antropología, y de manera creciente de la economía y la ciencia política (véase Del Ángel y Heimann, 2009).

El Fondo de Cultura Económica en coedición con el CIDE ha traducido al castellano uno de los libros de mayor efecto y ventas internacionales en esta materia, La economía de las microfinanzas de Beatriz Armendáriz (profesora de la University College London y de Harvard University) y Jonathan Morduch (profesor de la New York University). Este libro fue publicado por MIT Press, originalmente en 2005, y vio una segunda edición, revisada y aumentada, la cual salió en 2010 y que es la que se tradujo. Ha sido también traducido a otros idiomas, entre ellos chino, japonés y polaco. El libro en inglés también ha recibido múltiples reseñas internacionales.

El libro es un análisis económico de los principales aspectos de las microfinazas. Es un libro que desempeña varios papeles: libro de texto, análisis académico respecto a las metodologías de punta para abordar problemas, así como una visión analítica de las políticas y estrategias. La mayor contribución del libro es que permite sentar términos de referencia comunes, a nivel internacional, para tener un análisis informado y metodológicamente congruente de este fenómeno. Ello lo hace por medio del análisis (principalmente) económico que se ha producido para este tema, además de las reflexiones propias de los autores. El libro proporciona un marco analítico comprensivo para el análisis, para lo cual se ha convertido en la referencia mundial. De alguna manera sugiere una "teoría económica de las microfinanzas", aunque no está claro si lo logra, pero en este sentido es un avance único en la disciplina para entender un fenómeno extendido mundialmente. En la América Latina, siendo un tema tan discutido y en muchas ocasiones politizado, esta contribución en castellano es bienvenida para diseminar una lógica común de discusión y una reflexión educada.

El libro tiene un afán exhaustivo en cuanto a la revisión de estudios que se han publicado. Ello lleva a que la lectura de sus secciones resulte en ocasiones poco fluidas. Sin embargo, los autores no pierden precisión argumentativa y ésta es impecable. Como es natural en todos los grandes libros, quedan algunos cabos sueltos que se comentan líneas abajo.

Los dos primeros capítulos sientan las bases metodológicas para analizar las microfinanzas por medio de la teoría económica de la intermediación financiera. En ello se explica por qué hay personas excluidas del sistema bancario tradicional y por qué es viable y deseable una estrategia para proporcionar servicios financieros a la población. Uno de los criterios centrales es que las intervenciones deberían estar basadas en conocimiento para mejorar la eficiencia y la igualdad, la cual requiere la evaluación de las fallas de mercado. Un argumento canónico es que las fallas de mercado han conducido a generar mercados de crédito fuera del sistema financiero, dado que la banca comercial tradicional carece de buenos mecanismos para otorgar y recuperar crédito en áreas pobres, pero por otra parte tiene muchos recursos para prestar. Por su parte, existen prestamistas, comerciantes y otras personas que viven y trabajan en comunidades pobres que cuentan con información y mecanismos para hacer que se cumplan con el pago del préstamo, pero carecen de recursos, lo que demuestra la viabilidad de esos segmentos de la población para generar transacciones financieras rentables.

En esos capítulos se argumenta categóricamente el aparente fracaso histórico de la banca pública de desarrollo. El argumento se base en un lugar común, ya trillado, de la intervención pública. La banca de desarrollo fue una respuesta de los gobiernos al problema de exclusión financiera en el siglo XX. Si bien fue una política que creó distorsiones, no logró resolver los problemas de fondo y se vició, su desempeño mundial -no obstante que fue discutible- no fue de fracaso tras fracaso. Los bancos de desarrollo aún no han sido prescindibles como instrumento de política económica; aún operan ampliamente y los instrumentos se han modernizado, lo cual los hace más bien un complemento de las microfinanzas.

Los capítulos tres y cuatro dan un marco analítico a las estructuras que dieron origen a las microfinanzas actuales: las llamadas Rosca, las cooperativas, y el crédito grupal. Rosca es un acrónimo en inglés que se refiere a grupos que se reúnen informalmente con un propósito financiero y operan rotativamente, como son las "tandas" en México; es una figura más vieja que los propios bancos. Las cooperativas con fines financieros también tienen una larga historia en el mundo. El crédito grupal, una práctica popularizada más recientemente por Muhammad Yunus y recurrente en las microfinanzas, es analizado a fondo como uno de los elementos que marcan la diferencia entre el sistema financiero popular y la banca comercial. Se analizan las ventajas y limitaciones de todos estos modelos. El quinto capítulo es un análisis de las metodologías y estrategias que se han diseminado a partir del crédito grupal. El gran logro de estos capítulos es integrar en un mismo marco lógico los principios fundamentales que rigen estos modos de organización.

En esta parte, el libro cae en dos pecados comunes de muchos economistas: primero la ignorancia, aquella de creer que se ha descubierto algo totalmente novedoso, cuando no hay nada nuevo bajo el sol. Sin ser el áfan del libro, una explicación histórica que fuera un poco más pormenorizada, hubiera aportado mucho a la manera en que operan estos mecanismos. El segundo es el desdén hacia otras disciplinas. Por ejemplo, la sociología y la antropología han estudiado ampliamente a esos modos de organización, por lo que el libro se queda corto en aprovechar una oportunidad para ser un puente disciplinario en el entendimiento de un fenómeno y, con ello, constituir su propia teoría (como ya lo han demostrado otros ámbitos de la economía).

Hasta este punto, el libro le ha dado más hincapié al microcrédito que a las microfinzas como un conjunto de servicios financieros. El capítulo seis problematiza el ahorro y los microseguros. La falta de servicios de depósitos y ahorro se basa en argumentos de escala y de costos de transacción; por ejemplo, la regulación hace muy costosas las operaciones cuando se enfocan a montos pequeños, y los costos de transacción, principalmente por proximidad, son mayores para ellos. Todo esto hace que los bancos frecuentemente excluyan, de manera explícita o indirecta, a los pequeños depositantes. La importancia de este tema es decisivo en la práctica microfinanciera, por lo que merecería más espacio en el libro.

El capítulo siete trata el tema del género en la microfinanzas, ya que éstas han sido percibidas como un fenómeno de banca de la mujer, por la preponderante presencia en su clientela. Este es probablemente uno de los capítulos más interesantes en términos de generar una explicación conceptual. El capítulo ocho, el cual es una adición de la segunda edición, trata dos temas que se han convertido en estratégicos con el crecimiento de las microfinanzas en el mundo, la comercialización o estrategias para hacer de las microfinanzas un negocio rentable y la necesidad de la regulación prudencial. Ambos son los aspectos que más debate y controversia han creado en el mundo de las microfinazas. El enfoque de este libro es proporcionar conceptos fundamentales para una discusión. La perspectiva de los autores es que las microfinanzas pueden ser un negocio rentable, con espíritu "ganar-ganar", y destacan la necesidad de una supervisión prudencial adecuada. Sin embargo, ambos son temas para los que hay una gran demanda de conocimiento, y que el libro en futuras ediciones -los autores lo reconocen- debe ampliar y profundizar.

Para los encargados de política pública relacionada con las microfinanzas y política social, instituciones de fondeo, así como académicos, indiscutiblemente el capítulo nueve es uno de los más interesantes. Este capítulo versa en la medición del efecto de la actividad microfinanciera: ¿cuál es el efecto real que tiene en los hogares? Esta es una preocupación a la cual se le han dedicado muchos recursos y tiempo por parte de especialistas. El capítulo se sale de la conceptualización de las microfinazas para analizar las diferentes metodologías que se han utilizado para medir el efecto. Es un capítulo muy rico y muestra un trabajo impecable de los autores. Cabe señalar que los autores toman el asunto con cautela y dan al lector instrumentos para entender mejor y de manera completa pero sucinta qué debe haber detrás de una evaluación de efecto.

El capítulo diez es un análisis de la sostenibilidad de las microfinanzas y los subsidios. Si bien existen una gama de posibilidades para usar subsidios que maximicen los resultados sociales y económicos de las microfinanzas, la dependencia en ellos limita la escala de las operaciones. No obstante, la mayor parte de los proyectos microfinancieros requieren cierto grado de subsidio, público o privado, para poder arrancar sus operaciones. El capítulo once, también nuevo en la segunda edición, analiza la administración de las microfinanzas, con algunos temas comunes en la experiencia mundial, como la competencia, los incentivos y los objetivos estratégicos de las entidades. Seguramente un tema que tendrá que ser ampliado en próximas ediciones y que probablemente será reorganizado con otros.

Así cierra este libro que indiscutiblemente muestra años de trabajo de parte de los autores. Dejo algunos comentarios finales. En primer lugar, el libro cuenta con un sinnúmero de ejercicios algebraicos de economía intermedia, los cuales son de interés para estudiantes de economía, pero de poca utilidad para el resto de los lectores. En ese sentido los autores se exceden en demostrar que es un libro hecho por economistas y para economistas. Este es un pecado de muchas ciencias sociales: buscar la aprobación de su propio gremio, aunque ello reste pertinencia a su trabajo. Este libro no lo necesita, ya trascendió más allá de lo que puede ser un interés gremial. La mayor parte del mundo de las microfinazas está compuesto por personas de distintos ámbitos y en los que la operación da un aspecto formativo importante. En ese sentido, hubiera sido mucho más interesante útil proporcionar ejercicios e instrumentos financieros para entender con mayor precisión los riesgos, la rentabilidad, la política de tasas de interés, la estructura de costos, la estructura del capital, la administración de pasivos y la medición de competencia, por citar algunos ejemplos.

En segundo lugar tocan sólo tangencialmente los aspectos éticos de las microfinanzas, cuando estos representan el día a día de la industria. Y no sólo son pertinentes a las entidades, sino también para los especialistas. La medición del efecto, por ejemplo, ha incorporado nuevas metodologías que tratan a los clientes de las microfinanzas como ratas de laboratorio o conejillos de indias; si bien estas técnicas dan mayor solidez estadística a los resultados, no han logrado arrojar nuevas ideas o entendimiento más profundo. El libro deja ver la poca aportación de fondo de esas metodologías, pero no analiza su carácter ético.

El aspecto más crítico del libro es que no se llega a tener un convencimiento pleno de si las microfinanzas son sólo un caso de la teoría clásica de la intermediación financiera, o bien requieren una teoría aparte. Indiscutiblemente ha sido un aspecto que se ha estudiado por varios autores, por ejemplo González Vega et al (2000), Berger y Udell (1998) y un artículo de uno de los autores de este libro, Morduch (1999). Aún no se ha logrado un consenso al respecto, pero el libro da un salto cualitativo en esto.

La belleza de este libro es que es un vasto tratado, el cual si bien puede ser leído de una sola vez, para poder ir a fondo permite varios tipos de lecturas, dependiendo del tema y la intención de lector; su solidez académica y universalidad son indiscutibles y refleja un trabajo arduo de los autores, además de que por su relevancia actual llena una necesidad en la economía escrita en nuestra lengua.

Referencias bibliográficas
  • Berger, Allen N., y Gregory F. Udell (1998), "The Economics of Small Business Finance: The Roles of Private Equity and Debt Markets in the Financial Growth Cycle", Journal of Banking & Finance, vol. 22, números 6-8, agosto.
  • Del Ángel, Gustavo A., y Úrsula Heimann (coords.) (2009), "Bibliografía relacionada a finanzas populares, microfinanzas y accesibilidad financiera en México", Reporte Técnico CIDE-Sparkassenstiftung für internationale Kooperation.
  • González-Vega, Claudio, Sergio Navajas, Mark Schreiner, Richard L. Meyer y Jorge Rodríguez-Meza (2000), "Microcredit and the Poorest of the Poor: Theory and Evidence from Bolivia", World Development, febrero.
  • Morduch, Jonathan (1999), "The Microfinance Promise", Journal of Economic Literature vol. XXXVII, diciembre.
Historial:
  • » Publición impresa: 2012Jul-Sep

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


Revista El Trimestre Económico, volumen LXXXVI (3), número 343, julio-septiembre de 2019. Es una publicación trimestral que aparece en enero, abril, julio y octubre, editada por el Fondo de Cultura Económica, con domicilio en  Carretera Picacho Ajusco número 227, Col. Bosques del Pedregal, Delegación Tlalpan, C.P.  14738, Ciudad de México, teléfono (55) 5227 4672, ext. 1850, http://www.eltrimestreeconomico.com.mx/. Reserva de derechos al uso exclusivo  Número 04-2016-052612421000-203, ISSN 2448-718X. Ambos otorgados por el Instituto del Derecho de Autor. Consejo Directivo de El Trimestre Económico: Julio Boltvinik, Orlando Delgado Selley, Saúl Escobar Toledo y José Valenzuela Feijóo. Responsable de la última actualización de este número: Nuria Pliego Vinageras, Secretaria Técnica, Fecha de la última actualización:  5 de julio de 2019. La responsabilidad por lo expresado en los artículos, notas y reseñas es  estrictamente de sus autores; en consecuencia El Trimestre Económico, el Fondo de Cultura Económica y las instituciones a las que estén asociados los autores son ajenos a ella. Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos  aquí presentados, siempre y cuando no se mutile y se incluya en todos los casos, junto con la ficha completa, el nombre del autor al que se cite y la  dirección electrónica de la revista; de otra forma, requerirá la autorización por escrito de El Trimestre Económico.